20/04/2012
26/02/2012
20/02/2012
Atardecer en Marte
Aquí una imagen de una imagen de una imagen de Marte. Cayó en mis ojos y no puedo evitar dar vueltas al asunto. Por lo visto hay un grupo de señores ociosos que han enviado un robot a Marte. Además le han puesto una cámara de fotos y le han dejado dar una excursión por allí. El robot, no sé si en agradecimiento o no, les ha enviado esta fotografía de vuelta. Resultado: tenemos delante una imagen de un lugar que nunca han visto los ojos de ningún humano. Es el mito de la caverna de Platón en su versión más actualizada. ¿Podemos confiar en esa imagen? ¿Por qué decidió el robot fijarse en ese encuadre? ¿Reprodujo bien los colores del atardecer? ¿Qué se le olvidó incluir en la foto? Cada observador puede prestar atención a una sutilezas distintas según el caso, pero es que en éste, el observador no es humano. ¿Cómo la información fue digerida por su sensor y posterior proceso? ¿Se perdió algo por el camino? Seguramente sí, porque ha dado muchas vueltas. El último giro de tuerca se lo he dado yo mismo, interpretando dicha foto a través de otra foto donde aparece mi pantalla, añadiendo o quitando información. Los ojos del observador que estén viendo esto seguirán alterando el contenido aún más. La propia palabra lo dice: imagen es una reproducción, una copia. Si ya de por sí una fotografía usual puede generar todo un debate filosófico alrededor de su propia realidad, en este caso, metiendo por medio robots y lugares nunca vistos, la cosa se hace más divertida. ¿Le corresponden al robot derechos de autor? Éste es otro tema, secundario y artificial, pero también curioso.
Creo que lo mejor para evitar problemas es otorgar al robot la categoría de humano; propongo llamarle Marcialín, o algo así, cogerle cariño y recibirle bien cuando venga, a ver qué nos cuenta. Que se ponga a trabajar para otros y a pagar impuestos, que eso de irse por ahí tan lejos a hacer fotos está mal visto, le dirán los más grises. Si es un poco listo, no volverá y se quedará allí viendo más atardeceres.
Creo que lo mejor para evitar problemas es otorgar al robot la categoría de humano; propongo llamarle Marcialín, o algo así, cogerle cariño y recibirle bien cuando venga, a ver qué nos cuenta. Que se ponga a trabajar para otros y a pagar impuestos, que eso de irse por ahí tan lejos a hacer fotos está mal visto, le dirán los más grises. Si es un poco listo, no volverá y se quedará allí viendo más atardeceres.
19/02/2012
15/02/2012
Sobre la llegada a India
"...El taxista resultó ser de un tipo de humanos de esos que, si uno se para a pensar, nunca ha visto antes algo que se le pareciera. Era extremadamente delgado, mayor, aunque quizás no lo era tanto y estaba aviejado por la vida, y, sobre todo, me llamó la atención su mirada huída. Parecía un cadáver con un hilo de vida. Podía ver sus ojos a través del retrovisor y estaban totalmente perdidos. Al llegar cerca del destino, preguntaba a la gente por el G-Block, y lo hacía en un nivel sonoro tan ínfimo que dudo lo oyera él mismo..."
04/02/2012
La hora de fumar
Merodeando un poco por los rincones de Pashupatinath, encontré a un grupo de, cómo diría... grupo de amigos reunidos. No estaban jugando al mus ni a la brisca, pero sí andaban liados con los procedures previos a la sesión de fumar. Todos eran locales de pura cepa, excepto un tipo de piel blanca, noruego al parecer, que se había unido a ellos hace seis meses en calidad de pupilo. Sus gurús le enseñarían las artes y maneras de la meditación. De momento el chico se lo tomaba muy en serio, al juzgar por su actitud de tensa concentración que observé durante el largo tiempo que estuve ahí sentado contemplando la escena. Era como una película, en espera a ver qué pasaba, porque algo tendría que pasar con tanta preparación. El resto, sin embargo, mucho más relajados, como si estuvieran en su casa, que, por otro lado, lo estaban. No sé si eran expertos en meditación o en alcanzar niveles superiores de la consciencia, pero de lo que sí puedo dar testimonio es que eran unos másters del fumeteo. Prepararon una pipa con hachís, que por lo visto lo solían utilizar muy fuerte, y se la iban pasando de uno a otro para esnifarla. Pronto se llenó todo de un extraño olor y, tras un par de vueltas que dio la pipa, los efectos no tardaron en aparecer, sobre todo, en el tipo de barba con los atuendos más rosas. Así no es difícil ver otros mundos de colores. Lo más curioso de este asunto es que la escena presenciada constituye la forma de vida habitual de estos grupos de personas, día sí y día también.
02/02/2012
31/01/2012
Sobre sadhus, santones, ascetas y otras especies de variedad asombrosa que pululan por ahí
En un extracto de mi futuro libro, ahora en obras, se puede leer lo siguiente:
"Un ejemplo de otra forma de llevar la vida son los sadhus u hombres santos, que han renunciado a una vida material y dedican su tiempo a la meditación con Shiva como patrón, el más relevante de los ascetas. Viven físicamente dentro de la sociedad, pero han renunciado a sus ataduras y sus placeres. Necesitan muy poco y subsisten a base de limosnas. Visten un color anaranjado, que es buen color, pero otros no llevan ropa alguna, solamente cenizas que tapan partes de su cuerpo, aunque más bien tapan poco. En Pashupatinath había muchísimos, pero no era posible fotografiarlos. Algunos estaban reunidos en grupos, tumbados en el suelo y llenos de polvo, con unas rastas de nivel experto. "
Continúa un poco más abajo relatando así y no de otra manera:
"Destacar a modo de ejemplo a los babas erguidos, que hacen un voto consistente en permanecer el resto de su vida de pie incluso para dormir. Tan sólo utilizan una especie de columpio sobre el que se apoyan. A través de su disciplina y dolor también recorren el camino hacia el Nirvana, aunque sufren problemas de circulación en las piernas. Por suerte, hay gente para todo todavía. Al menos, digo yo, cada uno debería plantearse en algún momento qué vida le gustaría llevar o cuál sería la que mejor le convendría, pero, para mi sorpresa, compruebo que pocos recapacitan sobre ello, simplemente reproducen por inercia lo que ven en los humanos de sus círculos más próximos. Absorben lo que tienen alrededor, como una esponja, haciéndolo suyo y transmitiéndoselo de la misma manera a sus descendientes y a las personas que los rodean. Hipnosis colectiva, pero es éste otro tema que habría que tratar en detalle llegado el momento. Por otra parte, quizás esa afinidad e influencia de unas personas sobre otras haya llevado al género humano a tan alto desarrollo social, evolutivamente hablando. También deja de manifiesto un punto muy débil: la facilidad de influir y condicionar, también negativamente, sobre los individuos por parte de aquel que tenga las herramienta adecuadas, y esas herramientas, todo sea dicho, no necesitan ser demasiado sofisticadas. Con técnicas tan rudimentarias, pero eficaces, usadas por la religión se han conseguido resultados asombrosos. Las cabezas son moldeables.
Un añadido a destacar: por si nadie se había dado cuenta, cuando preguntaban en el colegio qué quería ser cada uno de mayor nadie respondía sadhu. Muchos futbolistas, artistas, médicos, astronautas o bailarinas, pero sadhus, ninguno. Se me ocurren dos explicaciones a este hecho. Primera: no oí las respuestas de mis compañeros diciendo “sadhu” porque estaba distraído o estornudé justo en este momento. Segunda: a veces las cosas se tuercen y uno acaba siendo cosas que no esperaba, como ser cajera, vendedor de seguros o algo mucho peor, oficinista enclaustrado en un edificio de 7:00 a 16:00. Nadie tenía esos sueños de niño. Considerando esta segunda opción, es probable que algunos de ellos acabaran siendo sadhus, aunque haciendo un esfuerzo mental, no recuerdo que hubiera ninguno en la última reunión de exalumnos del colegio. Quizás no los vi por estar distraído o estornudando en el momento en que pasaron por delante de mí. De todos modos, en Móstoles siempre hubo pocos sadhus."
22/01/2012
15/01/2012
13/01/2012
12/01/2012
19/12/2011
¡Flexo Sigismondi les desea Feliz Navidad!
Flexo y sus nuevos amigos alemanes nos han preparado una exquisita imagen navideña como felicitación.
Participantes:
¡Feliz Navidad!
Participantes:
- San José: Timo Merkel.
- Virgen María: Corinne Müller.
- Niño Jesús: Flexo Sigismondi.
- Pastorcilla: Ursula Wunderbar, con sus ovejas.
- Melchor: Roland Hoffmann.
- Gaspar: Sr. Nivea.
- Baltasar: Nievín grande.
¡Feliz Navidad!
18/12/2011
06/12/2011
27/11/2011
Mi nueva cámara vieja
CANON AE-1
Había una vez un tiempo en el que se hacían cosas de calidad. Fabricada en Japón, en 1976, con un diseño ejemplar que, además de precioso, estaba hecho para durar. Eran otro tiempos, anteriores a la era del plástico y la obsolescencia programada.
Afortunadamente ahora nadie las quiere, porque no se anuncian ni dan dinero, y por tanto se pueden encontrar casi regaladas de precio. Quien lo diría, para una mítica cámara como ésta, con un excepcional objetivo de 1:1.4. Ayer me hice con una en Múnich, de una manera no poco peculiar, en una tienda de cámaras antiguas de segunda, tercera o más manos, y ahora está en las mías, literalmente.
Toda una inspiración, y además hace fotos.
10/11/2011
06/11/2011
04/11/2011
03/10/2011
Oktoberfest
La fiesta más destacada de Baviera transcurre en un espacio cerrado y con horarios. Cierran el tinglado a las 23:00, no vayan a molestar a los vecinos. Por comparación me vienen a la cabeza los San Fermines, una fiesta contínua durante una semana, día y noche, en medio de la ciudad y en contacto directo con ésta. No vi ni un borracho.
En el fondo es como una feria temporal pero mucho más grande, con el olor a fritanga en todas partes y atracciones de segunda categoría, aunque todo adornado con prominentes escotes que competían en acaparar la atención con las luces de las casetas. No hay música de organillo a todo volumen pero sí escuché a King África por ahí. Como los lugares comunales típicos para beber cerveza estaban abarrotados y no cabía un alfiler y además los pretzels estaban a dos eurazos, dediqué el tiempo a andar por ahí de safari fotográfico.




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