Me hice con una de éstas maravillas hace poco y no puedo estar más encantado. No me canso de admirarla. De nuevo, el diseño y calidad de los productos japoneses de los años setenta (fabricada entre 1975 y 1979), en la era pre-plástico, son una referencia y dignos de admiración. La construcción, materiales empleados y acabados son inmejorables.
El tacto y empaque de esta telemétrica da muy buenas sensaciones.
El obturador fue fabricado por Seiko.
Y su pequeño tamaño es ideal. Sinceramente, no se me ocurre un diseño mejor para una cámara de fotos.