20/02/2012

Atardecer en Marte

Aquí una imagen de una imagen de una imagen de Marte. Cayó en mis ojos y no puedo evitar dar vueltas al asunto. Por lo visto hay un grupo de señores ociosos que han enviado un robot a Marte. Además le han puesto una cámara de fotos y le han dejado dar una excursión por allí. El robot, no sé si en agradecimiento o no, les ha enviado esta fotografía de vuelta. Resultado: tenemos delante una imagen de un lugar que nunca han visto los ojos de ningún humano. Es el mito de la caverna de Platón en su versión más actualizada. ¿Podemos confiar en esa imagen? ¿Por qué decidió el robot fijarse en ese encuadre? ¿Reprodujo bien los colores del atardecer? ¿Qué se le olvidó incluir en la foto? Cada observador puede prestar atención a una sutilezas distintas según el caso, pero es que en éste, el observador no es humano. ¿Cómo la información fue digerida por su sensor y posterior proceso? ¿Se perdió algo por el camino? Seguramente sí, porque ha dado muchas vueltas. El último giro de tuerca se lo he dado yo mismo, interpretando dicha foto a través de otra foto donde aparece mi pantalla, añadiendo o quitando información. Los ojos del observador que estén viendo esto seguirán alterando el contenido aún más. La propia palabra lo dice: imagen es una reproducción, una copia. Si ya de por sí una fotografía usual puede generar todo un debate filosófico alrededor de su propia realidad, en este caso, metiendo por medio robots y lugares nunca vistos, la cosa se hace más divertida. ¿Le corresponden al robot derechos de autor? Éste es otro tema, secundario y artificial, pero también curioso.

Creo que lo mejor para evitar problemas es otorgar al robot la categoría de humano; propongo llamarle Marcialín, o algo así, cogerle cariño y recibirle bien cuando venga, a ver qué nos cuenta. Que se ponga a trabajar para otros y a pagar impuestos, que eso de irse por ahí tan lejos a hacer fotos está mal visto, le dirán los más grises. Si es un poco listo, no volverá y se quedará allí viendo más atardeceres.

2 comments:

Juan F. said...

Cuando el Curiosity, el más grande rover que se ha mandado jamás a Marte y que funciona con plutonio, llegue al planeta rojo, enviará y descubrirá cosas que pensábamos no veríamos en nuestro tiempo de vida.
http://www.youtube.com/watch?v=a_Ljhhtka6c&feature=fvst

Naranja said...

Sin duda parecen cosas del futuro. Solamente llegar allí ya es increíble, y luego la suerte de no caer en según qué terrenos.